El sorprendente beneficio que comer pescado podría tener para su corazón

El pescado es conocido desde hace mucho tiempo como una opción de proteína saludable para su dieta. Pero ahora los investigadores afirman que aumentar el consumo de pescado a dos raciones semanales puede estar directamente relacionado con la reducción del riesgo de problemas cardiovasculares.

¿A qué se debe la relación entre el pescado y las enfermedades cardíacas? Los ácidos grasos omega-3 del pescado son grasas insaturadas que ayudan a reducir la inflamación (vía Healthline). Es especialmente importante evitar la inflamación, ya que puede dañar los vasos sanguíneos y provocar enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, según la Clínica Mayo.

Los beneficios para la salud no acaban ahí. Los ácidos grasos omega-3 también pueden ayudar a disminuir los niveles de presión arterial, reducir la coagulación de la sangre y los latidos irregulares del corazón, y disminuir los triglicéridos, o la grasa en la sangre (vía Mayo Clinic).

Una revisión de cuatro estudios con 191.558 participantes, publicada en marzo de 2021 en JAMA Intern Med, descubrió que, en el caso de los participantes en el estudio que padecían enfermedades cardiovasculares, el consumo de 175 gramos de pescado provocaba una disminución de los casos de infarto de miocardio, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca congestiva y muerte súbita. En los que no padecían ninguna enfermedad cardíaca, el consumo de pescado no tenía ningún beneficio cardíaco significativo.

Cómo obtener más ácidos grasos omega-3 en su dieta

Aunque la mayoría de los mariscos incluyen pequeñas cantidades de esos ácidos grasos omega-3, los más ricos en ácidos cardiosaludables son el atún, el salmón, las sardinas, la caballa del Atlántico, el bacalao, el arenque y la trucha de lago.

¿No te gusta el marisco? Hay otras formas de obtener los ácidos grasos omega-3. Puedes consumir alimentos ricos en omega-3 como las semillas de chía, el edamame, las semillas de cáñamo o la linaza molida, la ensalada, el yogur y las nueces. También existen suplementos de aceite de pescado, pero la relación entre los suplementos y el riesgo de enfermedades cardiovasculares aún no está clara.

Sin embargo, hay algunas consideraciones adicionales que deben tenerse en cuenta antes de aumentar en gran medida el consumo de marisco. Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y los niños pequeños deben evitar comer pescado con altos niveles de contaminación por mercurio, según la Clínica Mayo. Y los niños no deben excederse en el consumo de pescado: la ración para un niño de dos años es de una onza, y aumenta con la edad.

Se recomienda acudir primero a un dietista, nutricionista o profesional de la medicina si se quiere empezar a aumentar los ácidos grasos omega-3. Ellos pueden recomendar los cambios en la dieta o los suplementos más adecuados para usted, teniendo en cuenta cualquier condición de salud o factores de estilo de vida que puedan afectar al consumo de omega-3 adicional.